Si ellos pudieron…

28 04 2008

El Barça de Rijkaard apuesta por la Champions. Evidente a estas alturas. Lo de Riazor este sábado fue el enésimo episodio que lo corrobora estas últimas semanas. Con una liga vista para sentencia desde hace semanas -sólo el Madrid parece quererla y ahí tendrá su premio- y la copa perdida contra uno de los peores Valencia que se recuerdan, la Champions se ha convertido en una prioridad. Más que eso: es la tabla de salvación de un equipo que anda perdido, completamente a la deriva y aquejado de un galacticismo que a estas alturas queda fuera de toda duda.

Se lo van a jugar todo a una carta. Old Trafford -el teatro de los sueños- será testigo de esta trascendental cita. Allí esperarán los jugadores del Manchester, -esta vez sí, diablos rojos- con Cristiano Ronaldo a la cabeza. Que nadie se engañe, el partido será muy distinto.

Mientras veo que la gente afronta el encunetro con un falso optimismo. ¿Se masca la tragedia? puede que sí ¿es la forma de pensar de todo barcelonista? también. Yo, tomo como referencia a equipos que en situaciones como esta sentan auténticos precedentes sobre cómo abstraerse de una competición para volcarse en otra y hacerlo con éxito. Ahí están conjuntos como el propio Real Madrid, el Milán o el Liverpool, que en la última década han ganado el máximo cetro continental mientras en sus respectivas ligas se hundían jornada tras joranada en agónicos finales de temporada. ¿Es posible que el Barcelona haga lo mismo? sí, lo es. Vamos a creer que sí. Si ellos pudieron…





Mala leche

16 04 2008

Este es el titular que ofrece el diario Marca -en estos intantes (0:15 h. aprox.)- en su edición digital y que recoge la victoria del Valencia en la final de la Copa del Rey ante el Getafe por 3-1.

Del partido no voy a hablar pues ni siquiera lo vi entero. Apagué el televisor en cuanto el Valencia anotó el segundo gol. A decir verdad no me atraía demasiado el partido. Quizás porque confiaba más bien poco en un equipo que debería luchar por el título de liga y que sin embargo acabará haciendo bien si no se confía, pues el descenso, aunque a una distancia prudencial, puede acabar acechando… En cuanto al Getafe, pone fútbol, talento e ilusión,  pero por lo visto eso no es suficiente en las grandes citas: les falta un tanto de suerte. La merecen y tarde o temprano les llegará, seguro.

Pero volviendo a lo del Marca, lo suyo no tiene nombre. O bueno sí lo tiene: prepotencia. Chulería. Altanería. Soberbia. No sin su dosis de provocación, claro está, conscientes de la clarísima doble lectura que ofrece su titular, que implícitamente empequeñece el mérito de un equipo que obviamente no es el suyo. El suyo que por cierto, ganó por última vez esta competición en 1993, cuando todavía jugaban Butragueño, Míchel o Sanchís. Bravo Marca, lo vuestro es un periodismo serio, riguroso en el que prima el respeto. Perdón eso es lo que les falta y desde luego lo que les sobra es la mala leche. Que se lo hagan mirar…

PD: felicidades al campeón, el Valencia. A ver si esto sirve para tener algo más de paciencia con Koeman. También reconocer el mérito al Geta y a su técnico Michael Laudrup.





No hay de que preocuparse

6 04 2008

Pañolada en el Camp Nou. Que nadie se extrañe, pues el Barcelona, en la enésima invitación merengue a reengancharse a la liga, acabó empatando a 0 ante el Getafe de Michael Laudrup. Malo el resultado (malísimo) y peor la imagen ofrecida.

Decía Joan Laporta que nadie debía embaucar al socio/aficionado barcelonista. Por supuesto tenía razón. No se les puede engañar. Buena declaración de intenciones, lástima que se le olvidaba incluirse a sí mismo en ella…

El equipo no está tan mal decía… No está mal: está fatal. La pañolada de esta noche no deja de ser un síntoma inequívoco de un equipo cuyo diagnóstico dibuja, ahora mismo a un herido grave, muy grave. Y el pronóstico es poco alentador con el Manchester United en el horizonte. Un sudor frío recorre el cuerpo del barcelonista cada vez que piensa en los Cristiano Ronaldo, Rooney, Tévez y compañía. ¡Esos sí juegan a fútbol!, deben de pensar resigados e impotentes.

La sensación que uno tiene ahora mismo es que nadie sabe qué le pasa a este equipo. En el club por lo menos. Hace ya semanas que se les ha escapado de las manos. Hay jugadores que carecen de disciplina, que adolecen una falta de profesionalidad alarmante. Otros, sufren un bajón en su juego más que preocupante.

¿Dónde queda esa hambre de títulos que tenían hace dos años? ¿La saciaron ya con una Champions League y 2 ligas?
Fueron los mejores y pudieron marcar una época dorada en la historia del club. No lo hicieron ni lo van a hacer ya. Ellos no.

Los problemas se multiplican con el paso de los partidos y las soluciones no aparecen. No las tiene el técnico, que anda perdido en  las que salvo sorpresa, son sus últimas semanas al frente de esta plantilla. Abandonará el barco y junto a él, muchos jugadores, algunos de ellos hasta hace bien poco, piezas intocables de un conjunto que soñaba con conquistar hasta 7 títulos en una misma campaña. Pero eso ya es historia. Ahora, tan sólo un año después el equipo se rompe, cada uno hace la guerra por su cuenta y el recuerdo aún reciente para algunos, de una larga travesía sin títulos amenaza de nuevo. Mientras y para la esperanza, el barcelonista se acoje a la genialidad  de su pulga aregtina y al emergente y precoz talento de un chaval de 17 años.  Efectivamente, Jan, el equipo no está tan mal. No hay de que preocuparse.