¿Y ahora qué?

16 09 2007

Esta es la pregunta que me hago yo ahora mismo. Ayer ganó el Madrid de Schuster 3-1 al Almería en el Bernabéu pero lo hizo con un juego muy distante al ofrecido en el Madrigal frente al Villarreal. Será que, al igual que el hábito no hace al monje, una goleada y un buen partido no hacen a un gran equipo. Ya se sabe, ganar un título requiere algo más. Jugar con más intensidad que tu rival jornada tras jornada, o de lo contrario llegan las lamentaciones. Que le pregunten sinó al Barça por la pasada campaña y por episodios ridículos como el que protagonizó en Copa frente al Getafe

Pero ese es otro tema. Yo hoy quiero reflexionar sobre el tema de los árbitros. Si, de los árbitros, aquellos personajes de los que muchos dicen que nunca hablan, y que a la postre sólo cumplen cuando ganan, porque cuando pierden, vaya cuando pierden…¡la que arman! Que se lo digan a Mijatovic y a las manos negras que veía unos meses atrás.

El tema ya por si solo es complejo. Sin embargo lo acaba siendo mucho más por las campañas mediáticas que se hacen desde un sector de los medios. Todo el mundo sabe a qué me refiero. Cuando el Barça gana, hay que dar gracias al señor del silbato. Siempre. Por que claro, como ahora Villar resulta ser más barcelonista que el desaparecido Nicolau Casaus (D.E.P.) y Joan Gaspart juntos… Y el mismo cuento para justificar la immensa mayoría de los partidos en los que los hombres de Rijkaard se llevan los 3 puntos. Escasedad de argumentos alarmante.

El último episodio fue hace dos semanas. El Athletic de Bilbao perdió 3-1 en el Camp Nou merced a dos errores arbitrales, uno concediendo penalty en una caída de Henry en el área y otra viendo dentro un obús de Touré que jamás rebasó la línea de meta. Muy bien, el árbitro se equivocó. No será la priemra ni la última vez en su carrera que lo haga. Él y todos sus colegas de profesión. Algo que quedó patente ayer, cuando el trencilla catalán designado para el Real Madrid- Almería, la armó en el Bernabéu. Lo que todos sabemos, una expulsión, un gol mal anulado… ¿Y ahora qué? pues ahora nada, la verdad.

Y es que es una lástima que en esta ocasión, los mismos medios que se llenan la boca hablando de Villar, Laporta y el Barcelona ahora omitan o pasen de refilón por la actuación arbitral de anoche, algunos incluso disculpándole. Ver para creer.

Por cierto sería de agradecer que la gente de As fueran algo más profesionales y no cayeran en tópicos absurdos e injustificados que sacan a relucir en sus portadas. Que luego hay gente que se lo cree… Sinó, que me expliquen a mi lo de un arbitraje modelo Barça. Asqueroso y deleznable.

Sin duda un homenaje al periodismo serio, riguroso e imparcial.